A veces todavía puedo ver en ti a aquel niño que necesitaba mi mano para caminar, aunque hoy seas tú quien construye su propio camino.
Me emociona mirar al hombre en el que te has convertido, tus decisiones, tus sueños y todo lo que has aprendido durante estos años.
Deseo que nunca te falten razones para seguir adelante y personas que valoren el gran corazón que tienes.
Feliz cumpleaños, hijo.
No importa cuántos años cumplas, siempre ocuparás ese lugar único en mi corazón.
