Querida mamá:
Hoy quisiera poder estar a tu lado, abrazarte y desearte feliz cumpleaños mirándote a los ojos.
La distancia hace que días como este se sientan diferentes, porque por más mensajes o llamadas que existan, nada reemplaza estar juntos.
Pero también he aprendido algo: estar lejos no significa estar ausente.
Hay personas que uno lleva consigo sin importar cuántos kilómetros haya de por medio, y tú eres una de ellas. Estás en mis recuerdos, en muchas de mis costumbres, en las cosas que aprendí de ti y hasta en algunas palabras que descubro que digo igual que tú.
Deseo que tengas un cumpleaños hermoso, rodeada de cariño, tranquilidad y personas que te recuerden lo importante que eres.
Hoy imagina que entre estas palabras también viaja un abrazo enorme.
Feliz cumpleaños, mamá. Ojalá muy pronto podamos celebrarlo juntos.
Con Cariño
