Querida mamá:
Hoy es tu cumpleaños y quiero aprovechar este día para decirte algo que quizá no te digo tantas veces como debería: gracias.
Gracias por estar en mis días buenos, pero especialmente por permanecer en aquellos en los que las cosas no han sido tan fáciles. Gracias por tus consejos, por tu paciencia y por esa manera tan tuya de preocuparte por mí incluso cuando dices que no estás preocupada.
Con los años he comprendido que muchas de las cosas que parecían pequeñas eran, en realidad, enormes muestras de amor.
Deseo que este nuevo año de vida te devuelva un poquito de todo lo que tú has entregado. Que tengas salud, tranquilidad, momentos felices y muchas razones para sonreír.
Feliz cumpleaños, mamá. Espero que hoy puedas sentir todo el amor que quienes te queremos llevamos por ti en el corazón.
Con Cariño
