Querido hermano:
Hoy es tu cumpleaños y quiero aprovechar este día para agradecerte por algo que ha significado muchísimo para mí a lo largo de mi vida: siempre has estado ahí para cuidarme.
Desde que era pequeño, muchas veces fuiste esa persona que me hacía sentir protegido, que estaba pendiente de mí y que, de una forma u otra, intentaba asegurarse de que estuviera bien. Quizás algunas de esas cosas parecían pequeñas en aquel momento, pero con los años he aprendido a valorar todo lo que hiciste por mí.
Ser el hermano mayor también significa asumir responsabilidades que uno no siempre tiene que asumir, y tú lo hiciste muchas veces conmigo. Me diste consejos, me ayudaste cuando lo necesitaba y estuviste presente en momentos en los que tu apoyo hizo una gran diferencia.
Hoy quiero que sepas que nunca he dado por sentado todo ese cariño y esa protección. Son parte de los recuerdos que guardo con más cariño y de las razones por las que me siento afortunado de tenerte como hermano.
En este cumpleaños deseo que la vida te devuelva todo lo bueno que has dado. Que tengas salud, felicidad, tranquilidad y muchas razones para sentirte orgulloso de todo lo que has logrado. Que este nuevo año venga lleno de momentos especiales y de personas que te quieran tanto como tú has querido y cuidado a los demás.
Y aunque los años pasen y nuestras vidas cambien, quiero que sepas que siempre tendrás en mí a alguien que te quiere, te admira y estará para ti cuando lo necesites.
Feliz cumpleaños, hermano mayor.
Gracias por cuidarme, por guiarme y por haber sido tantas veces esa persona en la que podía confiar. Una parte de quien soy también lleva un poco de todo lo que aprendí de ti.
Con mucho cariño,
