Abuelita de mi corazón, feliz cumpleaños.
Muchas veces tus oraciones nos acompañaron incluso cuando no lo sabíamos. Hoy le pido a Dios que cada oración que hiciste por nosotros vuelva a ti convertida en paz, salud, compañía y alegría.
Que su presencia abrace cada día de tu nuevo año.
