Mamá querida:
Tengo la suerte de poder llamarte mamá, pero también de saber que en ti tengo una amiga.
Eres una de esas personas a las que puedo contarle mis alegrías, mis preocupaciones, mis ideas extrañas y hasta esas historias que probablemente nadie más tendría paciencia para escuchar completas.
Hemos compartido conversaciones serias, momentos difíciles y también muchas risas que quedan solamente entre nosotras.
Hoy quiero celebrar no solo tu cumpleaños, sino la persona que eres y la relación tan bonita que hemos construido.
Gracias por escucharme sin juzgar, por decirme la verdad cuando la necesito y por seguir estando cerca incluso cuando pensamos diferente.
Espero que este nuevo año te traiga momentos que sean únicamente tuyos, sueños nuevos y muchas razones para disfrutar.
Feliz cumpleaños a mi mamá, mi consejera y una de mis personas favoritas.
Con Cariño
